Avanza a Huixtla segunda caravana de migrantes hondureños en Chiapas
La segunda caravana de hondureños autodenominada Fe y Esperanza 2, que avanza por la costa de Chiapas, llegó anoche al municipio de Huixtla tras recorrer 45 kilómetros desde su salida el martes de esta ciudad fronteriza con Guatemala.
El grupo de más de 600 extranjeros, la mayoría de ellos hondureños, aunque también hay guatemaltecos, salvadoreños y de otros países, volvió a caminar bajo la lluvia por segundo día consecutivo, lo que provocó que se mojaran nuevamente sus pocas pertenencias, que llevan a cuestas.
Los migrantes habían descansado en el municipio de Huehuetán y utilizado el parque como un gran tendedero público para secar la ropa; sin embargo, enfrentaron otra vez la fuerte precipitación propia de la temporada, por lo que se refugiaron en una cancha techada del municipio de Huixtla.
“En la caminata hemos venido sufriendo, pero gracias a la gente mexicana que nos ha apoyado y la seguridad (de la policía) que nos han brindando [sic]”, expresó el hondureño Eddy Ruiz Antúnez.
El hombre de 30 años de edad quiere volver a Estados Unidos, de donde fue deportado en abril pasado por la actual administración del presidente Donald Trump, luego de vivir nueve años en el estado de Virginia, donde tiene dos hijos que nacieron allá.
Abundó en que ésta es la segunda ocasión en que participa en una caravana, ya que en 2022 también hizo la travesía en la primera deportación que vivió.
“La gente está siendo deportada por Trump, pero hay que volver de nuevo a emigrar”, aseguró el centroamericano.
Esta segunda caravana de hondureños partió originalmente de San Pedro Sula, Honduras, el pasado 13 de octubre. Los migrantes llegaron en varios grupos a Tapachula, Chiapas, donde descansaron tres días antes de iniciar la caminata hacia el norte el martes.
La primera caravana fue desintegrada
Un mes antes, el 20 de septiembre, partió la primera caravana, también procedente de Honduras. Durante casi tres semanas, los migrantes caminaron por la costa de Chiapas hasta llegar al municipio de Arriaga, en los límites con Oaxaca, donde fue desintegrada por el Instituto Nacional de Migración, que resolvió trasladarlos a la capital, Tuxtla Gutiérrez, y otorgarles documentos de tránsito por México.
La frontera sur no veía el ingreso de caravanas procedentes de Centroamérica desde julio de 2024, año en el que también hubo elecciones en Estados Unidos, por lo que organizaciones como Pueblo Sin Fronteras consideran que estos éxodos masivos podrían estar motivados por intereses políticos relacionados con las elecciones intermedias de noviembre en EU.
