Mantiene México cooperación con EU pese a presiones
México mantiene una estrecha cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, particularmente a nivel federal, pese a las crecientes presiones de Washington sobre gobernadores y otras figuras políticas mexicanas, consideró Javier Oliva, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
En entrevista con Mario Campos para MVS Noticias, el especialista explicó que la relación bilateral debe analizarse desde distintos niveles, pues mientras existen tensiones políticas y acciones contra funcionarios locales, la coordinación entre las instituciones federales de seguridad continúa funcionando.
Oliva puso como ejemplo la relación del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, con las agencias estadounidenses y destacó la interlocución que mantiene con autoridades de ese país en el combate al narcotráfico.
Destaca cooperación de Harfuch con EU
El académico señaló que la participación de García Harfuch en encuentros internacionales y su comunicación con autoridades estadounidenses reflejan que los canales de cooperación permanecen abiertos.
“Hay que distinguir entre la relación a nivel federal y lo que significan los gobiernos locales”, explicó.
Para Oliva, esta diferencia permite entender cómo Estados Unidos puede mantener una buena relación operativa con funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum mientras simultáneamente ejerce presión sobre determinadas figuras políticas mexicanas.
Ve presiones sobre gobiernos estatales
El investigador mencionó entre los ejemplos las acciones estadounidenses relacionadas con políticos de Baja California y Sinaloa, además de las presiones que, afirmó, existen sobre los gobiernos de Sonora y Tamaulipas.
En ese contexto, sostuvo que el retiro de visas y otros señalamientos contra políticos locales no necesariamente significan una ruptura de la cooperación bilateral en seguridad.
“Sí me parece que en ese sentido hay que distinguir entre las relaciones a nivel federal y las presiones a nivel de los gobiernos locales”, afirmó.
América Latina se realinea frente al narcotráfico
Oliva también ubicó esta dinámica dentro de un escenario regional más amplio. Consideró que América Latina atraviesa un realineamiento político hacia gobiernos de centro derecha y derecha, acompañado de una mayor coincidencia en las estrategias para enfrentar al narcotráfico.
Mencionó como ejemplos los encuentros celebrados recientemente en Panamá y Buenos Aires, donde se ha discutido la estrategia contra el crimen organizado y las organizaciones catalogadas como narcoterroristas por Estados Unidos.
México, señaló, se encuentra en una posición política distinta frente a buena parte de la región, aunque su diplomacia ha permitido mantener relaciones con gobiernos de diferentes orientaciones.
Una relación que va mucho más allá de la seguridad
El académico subrayó que la relación México-Estados Unidos es demasiado profunda para reducirla a las actuales diferencias políticas.
Comercio, agricultura, turismo, seguridad y la dinámica de las ciudades fronterizas forman parte de una relación de enorme complejidad. Oliva destacó además que alrededor de 1.3 millones de estadounidenses viven en México, como muestra del nivel de integración entre ambos países.
Para el especialista, esta interdependencia permite que cooperación y presión convivan simultáneamente: mientras las agencias de ambos países mantienen coordinación en seguridad, Washington puede endurecer sus acciones sobre determinados actores políticos mexicanos sin romper los canales institucionales con el gobierno federal.
